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Calle Cruz Verde n. 15
Santa Cruz de Tenerife, 38003
El merchandising de cine tiene una historia fascinante. Te contamos cómo evolucionó desde los primeros souvenirs de Hollywood hasta el coleccionismo de alta gama actual.

Hoy asumimos con naturalidad que una película de éxito venga acompañada de figuras, réplicas, ropa y accesorios. Pero esta relación entre el cine y el merchandising no siempre existió: tiene una historia rica, a veces sorprendente, que va desde los simples pósters de sala hasta las réplicas de alta gama con licencia oficial que hoy ocupan el lugar de honor en colecciones de todo el mundo. En Segni D’Arte somos apasionados de esta historia.
En los primeros años del cine de Hollywood, los estudios vendían postales de actores y pósters de películas como única forma de merchandising. Los fans coleccionaban fotografías dedicadas y programas de mano. No fue hasta los años 30 y 40, con el auge del cine de aventuras y los seriales, cuando empezaron a aparecer los primeros juguetes vinculados a personajes cinematográficos.
Personajes como Flash Gordon, Zorro o el Llanero Solitario generaron los primeros tie-in products: pistolas de juguete, máscaras y cómics que se vendían en tiendas por todo Estados Unidos. Sin saberlo, estaban sentando las bases del coleccionismo moderno.
El verdadero punto de inflexión llegó en 1977 con Star Wars. George Lucas negoció los derechos de merchandising de su película con una visión que nadie en Hollywood compartía entonces. Cuando las figuras de Kenner empezaron a llenar las jugueterías y las colas de los almacenes en Navidades de 1977, el mundo del entretenimiento cambió para siempre.
El éxito fue tan arrollador que los estudios comprendieron que los productos derivados podían superar en ingresos a la propia taquilla. A partir de ese momento, ningún blockbuster se lanzaría sin un plan exhaustivo de merchandising.
La evolución desde los primeros juguetes de plástico hasta las actuales réplicas con licencia oficial de alta gama ha sido gradual pero constante. Las décadas de los 80 y 90 vieron el auge de las figuras de acción con articulación creciente. Los 2000 trajeron las réplicas de props de película, las espadas metálicas y los cascos a escala real.
Hoy el mercado del coleccionismo de cine se divide en varias categorías bien definidas:
España tiene una comunidad de coleccionistas de cine activa y entusiasta. Ferias como el Salón del Cómic de Barcelona o el HeroFest atraen a miles de fans cada año. En las Islas Canarias, la afición al coleccionismo ha crecido notablemente en los últimos años, con una comunidad local que valora especialmente los artículos de franquicias como Star Wars, El Señor de los Anillos y Harry Potter.
En Segni D’Arte, en Santa Cruz de Tenerife, hemos querido ser el punto de referencia para esta comunidad, ofreciendo merchandising oficial con licencia en un entorno especializado y con asesoramiento personalizado.
Depende. Las piezas de los años 70 y 80 en buen estado, especialmente in box, pueden alcanzar precios muy altos. Sin embargo, las ediciones limitadas modernas de alta gama también se revalorizan con rapidez. La clave es siempre la autenticidad y el estado de conservación.
Ambas estrategias tienen ventajas. Especializarse en una franquicia permite profundidad y conocimiento experto. Diversificar ofrece más variedad y reduce el riesgo si el interés por una saga decrece. Lo importante es coleccionar con pasión genuina.
Además de recursos online, en Segni D’Arte organizamos charlas y encuentros para la comunidad. Sigue nuestra tienda online para no perderte ninguna novedad.
La historia del merchandising de cine es parte de la historia cultural de nuestro tiempo. Ven a explorarla con nosotros en Segni D’Arte, Calle Cruz Verde 15, Santa Cruz de Tenerife, o descubre toda la colección de piezas originales con licencia oficial. Somos tu guía en este viaje.