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La cerámica marroquí es resistente pero requiere atenciones específicas según si es vidriada o de barro crudo. Esta guía práctica te explica cómo cuidar cada tipo.

Invertir en artesanía auténtica tiene sentido solo si la pieza dura. Y la cerámica marroquí, bien cuidada, puede durar generaciones. El problema es que no todas las piezas se tratan igual: una vasija de barro sin vidriar tiene necesidades completamente distintas a una jarra de cerámica esmaltada de Safi. En Segni D’Arte explicamos a cada cliente cómo cuidar la pieza específica que compra, y queremos compartir ese conocimiento contigo.
Antes de hablar de mantenimiento, conviene entender qué tienes entre manos:
Limpia únicamente con un paño seco o ligeramente húmedo. Nunca sumerjas la pieza en agua: el barro absorbe la humedad y puede deformarse o generar manchas internas de moho si no seca bien. Si hay polvo acumulado en hendiduras, usa un pincel suave de artista. Para manchas superficiales de tierra o polvo seco, un paño de microfibra es suficiente.
Puedes limpiarla con agua templada y un jabón suave. Evita los estropajos abrasivos que puedan rayar el esmalte. Sécala siempre con un paño suave antes de guardarla. Para manchas difíciles, una solución de agua con un poco de vinagre blanco suele ser suficiente sin dañar el esmalte.
Las piezas de cerámica marroquí prefieren ambientes con humedad relativa estable. Los cambios bruscos de temperatura —por ejemplo, junto a un radiador que se apaga y enciende— pueden generar microfisuras en el esmalte con el tiempo. La luz solar directa e intensa puede desvanecer los pigmentos en piezas pintadas a mano con tintes naturales. Un lugar con luz indirecta y temperatura constante es lo ideal.
Muchas personas quieren usar una vasija decorativa como jarrón real. Si la pieza es de barro sin vidriar, introduce un tarro de cristal o plástico en su interior antes de añadir agua y flores: así evitas que la humedad penetre el barro. Si la pieza está vidriada por dentro y por fuera, puedes usarla directamente como jarrón sin problema.
Si el esmalte se astilla en un borde, no tires la pieza. Los desconchados superficiales en el esmalte son solo estéticos y no afectan a la estructura. Para grietas finas en el barro, existe el kintsugi (técnica japonesa de reparar con oro) como opción artística que además añade valor visual. Para reparaciones funcionales, usa adhesivo epoxi de fraguado lento.
En general, no recomendamos el lavavajillas para ninguna pieza artesanal. El calor intenso y los detergentes agresivos pueden dañar el esmalte y los pigmentos. Lavado a mano siempre.
Coloca siempre un plato o base de corcho bajo las piezas de barro sin vidriar. También puedes impermeabilizar la base aplicando una capa de cera de abeja natural, que sella los poros sin alterar la apariencia.
En Segni D’Arte, Calle Cruz Verde 15, Santa Cruz de Tenerife, o en nuestra tienda online.
Una pieza bien cuidada es una pieza para siempre. Si tienes dudas sobre el cuidado de alguna pieza específica de las que ofrecemos, escríbenos a segnidartespain@gmail.com o visítanos en Calle Cruz Verde 15, Santa Cruz de Tenerife. También puedes ver toda nuestra selección en la colección online.