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Calle Cruz Verde n. 15
Santa Cruz de Tenerife, 38003
El tajín es mucho más que una olla cónica: es el símbolo de la cerámica marroquí y un objeto que viaja con naturalidad entre la cocina y la mesa decorada.

Pocas formas cerámicas en el mundo son tan reconocibles como el tajín marroquí: ese recipiente de barro con su característica tapa cónica que parece diseñada por un arquitecto del desierto. Su silueta es tan distintiva que se ha convertido en el icono visual de la cerámica marroquí, reproducida en todo tipo de objetos decorativos. Pero el tajín auténtico, el que encontramos en los talleres de Safi o de las aldeas del Atlas, va mucho más allá de la imagen: es un objeto con siglos de historia funcional y un lugar ganado tanto en la cocina como en la decoración.
La forma cónica de la tapa del tajín tiene una función ingeniosamente práctica: el vapor que se genera durante la cocción lenta asciende, se condensa en la parte superior de la tapa —que es más fría— y cae de vuelta sobre los alimentos. Este sistema de condensación cíclica permite cocinar con muy poca agua, un recurso valiosísimo en el Marruecos norteño y en las zonas del Sahara donde el agua siempre fue escasa.
Los primeros tajines se citan en textos del siglo IX de la era común, en la corte abasí, aunque la forma tal como la conocemos hoy fue perfeccionada por los alfareros bereberes del norte de África durante la Edad Media.
No todos los tajines son iguales. Los de uso culinario están fabricados con barro refractario que soporta el calor del fuego o la vitrocerámica sin quebrarse. Los decorativos suelen ser de cerámica esmaltada más fina, pintada con mayor detalle, pero no aptos para cocinar porque el esmalte podría liberar sustancias a altas temperaturas.
En Segni D’Arte distinguimos claramente en cada pieza si es funcional, decorativa o mixta. Los tajines pintados con escenas de la vida cotidiana marroquí o con motivos geométricos muy elaborados son generalmente decorativos y están pensados para lucirse sobre una mesa o repisa.
La silueta cónica del tajín tiene una presencia escultórica inmediata. Un tajín grande sobre una encimera de madera, o sobre una bandeja de latón en el centro de la mesa del comedor, actúa como punto focal del espacio. Agrupados en diferentes tamaños —un trío de tajines de tamaños decrecientes sobre una repisa— crean una composición visual muy poderosa.
Los tajines pintados en azul cobalto y blanco son los más versátiles: funcionan tanto en cocinas de estética mediterránea como en comedores de estilo étnico o ecléctico.
Si has comprado un tajín funcional de barro sin vidriar o parcialmente vidriado, es importante curarlo antes del primer uso:
Este proceso sella los poros del barro y evita que se agriete con el calor en los primeros usos.
Los tajines de barro refractario funcionan en gas y vitrocerámica con difusor. Para inducción se necesita un difusor de acero inoxidable. Consultad las especificaciones de cada pieza en tienda.
Los tajines pintados a mano son regalos muy apreciados. Visita nuestra tienda online para ver los disponibles.
Sí. En Segni D’Arte, Calle Cruz Verde 15, tenemos una selección de tajines decorativos y funcionales importados de Marruecos.
El tajín marroquí es uno de esos objetos que cruzan fronteras entre lo útil y lo bello sin esfuerzo. En Segni D’Arte los seleccionamos tanto por su calidad artesanal como por su fuerza visual. Ven a vernos en Calle Cruz Verde 15, Santa Cruz de Tenerife o descubre toda nuestra selección de cerámica marroquí en la colección online.