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La bisutería Art Déco es geometría, contraste y elegancia llevada a su máxima expresión. Descubre sus rasgos definitorios y por qué sigue siendo la más codiciada.

Existe un consenso silencioso entre coleccionistas y amantes de la joyería vintage: el Art Déco es el pico más alto de la historia de la joyería moderna. Pocas corrientes estéticas han logrado esa síntesis perfecta entre rigor geométrico, exotismo fascinante y dominio técnico absoluto. Una pieza de bisutería Art Déco auténtica no necesita que la presentes: habla por sí sola desde que la ves. En Segni D’Arte sentimos debilidad por este estilo, y queremos compartirte todo lo que lo hace tan especial.
El Art Déco nació en la efervescencia de los años veinte: la era del jazz, del automóvil, del cine, de la mujer que votaba y trabajaba por primera vez. La Exposición Internacional de Artes Decorativas de París en 1925 fue el escaparate que dio nombre y proyección mundial al estilo. Los diseñadores de joyería de la época se inspiraron en el cubismo de Picasso, en el arte egipcio (el hallazgo de la tumba de Tutankamón en 1922 desató una moda faraónica), en el arte japonés y en los motivos de las culturas prehispánicas americanas. El resultado fue un vocabulario visual radicalmente nuevo.
Reconocer una pieza Art Déco es relativamente sencillo una vez que conoces sus rasgos definitorios:
Los nombres más importantes del Art Déco son hoy sinónimos de joyería de museo. Cartier fue quizá el más prolífico y versátil, incorporando influencias indias, chinas y egipcias en sus creaciones. Van Cleef & Arpels inventó la técnica invisibillé (engaste invisible). Boucheron y Mauboussin compitieron en originalidad y virtuosismo técnico. A nivel de bisutería de alta gama, Joseff of Hollywood —que fabricaba joyas para los estudios cinematográficos— produjo piezas de un glamour cinematográfico inigualable que hoy son objeto de culto.
No todo el Art Déco es platino y diamantes. La democratización del estilo se produjo a través de firmas de bisutería de moda que replicaron la estética déco en latón, plata chapada y cristal. Trifari, Coro, Eisenberg y muchas otras firmas americanas —que exportaban a Europa— produjeron piezas en las que el espíritu geométrico y el contraste cromático del Art Déco estaban completamente presentes, a precios que la clase media podía pagar. Hoy, estas piezas son las más accesibles para el coleccionista que quiere disfrutar del estilo déco sin el presupuesto de las grandes casas.
Las reproducciones modernas tienden a ser más ligeras (metales más baratos), tienen acabados menos definidos y les falta la pátina del tiempo. Busca signos de envejecimiento auténtico: pequeñas irregularidades en el esmalte, desgaste natural en los relieves, marcas de uso en los cierres.
No. Aunque el contraste blanco-negro es icónico del período, el Art Déco usó toda la paleta: el rojo coral, el verde jade, el azul zafiro, el naranja calcedonia. La Maison Cartier fue especialmente brillante en el uso del color.
Los broches, los colgantes geométricos y los pendientes de clip de bisutería americana de los años 30-40 son los más accesibles. Las joyas de metales preciosos de grandes firmas son mucho más escasas y caras.
Si el Art Déco te ha conquistado —y es difícil que no lo haga— visítanos en Segni D’Arte, Calle Cruz Verde 15, Santa Cruz de Tenerife. Tenemos siempre una selección de piezas déco y de inspiración déco esperando a su próximo dueño. Explora también nuestra tienda online y descubre la colección completa de bisutería y joyería de época.